Kulich es un pastel tradicional de Pascua. Es necesario hornear pasteles de Pascua con pensamientos y oraciones brillantes y puros, ¡entonces los pasteles de Pascua saldrán geniales! He estado horneando esta receta por más de un año y nunca me ha defraudado, ¡complace también a tus seres queridos!
Para la masa, muele la levadura en la leche, agrega el azúcar, la harina y ponla a subir hasta el tope.
Aparte, prepare la cocción: agregue azúcar, azúcar de vainilla, sal a la mantequilla blanda, bata todo con un batidor y agregue las yemas y los huevos, uno a la vez, amasando bien después de cada uno. Agregue la ralladura de limón, el jugo de limón, el coñac, la nuez moscada.
Vierta el panecillo en la masa acercada y comience a agregar harina gradualmente. Amasamos la masa durante mucho tiempo hasta que se empiece a despegar de las manos (15 minutos), para que sea más fácil de amasar, engrasamos las manos con aceite vegetal. Al final del lote, agregue pasas, arándanos secos y cerezas secas (todo se empapa en coñac y se espolvorea con harina) y frutas confitadas. La masa debe ser suave y elástica.
Deja que la masa suba 2 veces. Luego lo metemos en los moldes por 1/3 y ya en el molde le damos un buen levantamiento (casi hasta los bordes del molde). Hornear a 180 grados durante unos 40 minutos hasta que quede una astilla seca. Decorar con glaseado: batir las claras de huevo con el azúcar glass y agregar el jugo de limón. ¡Cristo ha resucitado!