Pato jugoso y suave con una corteza crujiente.
En realidad un pato.
Sal y pimienta por dentro y por fuera.
Sacamos el ave en una bolsa para hornear. Y envíelo al horno durante una hora a una temperatura de 180-200 grados.
Pasada una hora, lo sacamos del horno, abrimos completamente el paquete y volvemos al horno.
Ponemos el horno a soplar y vertimos periódicamente el ave con su propio jugo y grasa.
Listo. Disfrute de su comida.